Desde chiquita me enseñaron en el cole que la tolerancia era uno de los valores fundamentales para el buen funcionamiento de toda sociedad. Hablábamos mucho de la tolerancia hacia las personas que en algún punto eran diferentes a nosotros y eso invitaba a luchar contra la discriminación, pero ahí quedaba truncado el tratamiento del tema.
Con el paso del tiempo la tolerancia fue tomando diferentes grados de importancia en mi vida y fui comprendiendo que la tolerancia entre pares es tanto o más importante que la tolerancia entre grupos “diferentes”. Después de todo, uno pasa la mayor parte del tiempo con los de “su especie” y esta virtud es imperiosamente necesaria para sobrevivir.
Ahora bien, el problema con la tolerancia surge cuando una de las partes hace su mejor esfuerzo mientras la otra sigue empujando hacia el abismo, por decirlo de alguna manera... Es imposible llevar una relación a buen puerto cuando sólo una de las partes es la que cede, digo: ¿Será tan difícil entender eso?
domingo, 14 de diciembre de 2008
martes, 9 de diciembre de 2008
¡PRUEBA SUPERADA!
Oficialmente, hoy es mi tercer día hábil como Licenciada en Economía subocupada. El pasado 3 de diciembre presenté mi tesina sobre el Valor Estadístico de la Vida y pude gritar al fin: "¡Prueba Superada!" pues como ya les había contado, los obstáculos de estos últimos meses no fueron pocos, a tal punto que a veces llegué a pensar que en realidad estaba muy lejos de concretarse el sueño de terminar mi carrera.
Afortunadamente el mes de diciembre invita a soñar, a proyectar y a emprender y aunque me sienta como en el limbo, sin saber que va a ser de mi vida de ahora en adelante, no dejo de pensar en positivo y eso me hace realmente muy feliz. Saber que mi formación profesional ofrece oportunidades muy variadas en cuanto al ámbito laboral es muy gratificante, al punto que cada vez que pienso en ello, se dibuja un arbolito de esperanzas en la mente...
Afortunadamente el mes de diciembre invita a soñar, a proyectar y a emprender y aunque me sienta como en el limbo, sin saber que va a ser de mi vida de ahora en adelante, no dejo de pensar en positivo y eso me hace realmente muy feliz. Saber que mi formación profesional ofrece oportunidades muy variadas en cuanto al ámbito laboral es muy gratificante, al punto que cada vez que pienso en ello, se dibuja un arbolito de esperanzas en la mente...
domingo, 30 de noviembre de 2008
Odisea
Todo comenzó hace 11 meses, aproximadamente, cuando me embarqué en lo más parecido a un crucero fantasma que se puedan imaginar. Inspirada por mi pasión por la Economía Ambiental, elegí de Director de Tesis de Licenciatura a uno de los más "experimentados" de mis profesores, quien, paradójicamente, es también uno de los más abiertos de mente y dispuestos a emprender proyectos fuera de lo común. La vorágine en la que me he visto envuelta desde aquel 20 de diciembre, cuando hablé por primera vez del tema con el Dr. es prácticamente indescriptible, pero lo importante es que estoy a escasas horas de que este sueño/pesadilla termine. En realidad, para no ser injusta con los resultados y las experiencias adquiridas en este "viaje", debo decir que el 90% puede ser catalogado como sueño, pero los episodios de pesadillas supieron entremezclarse de manera de mantenerme siempre en vilo. Justamente, mañana debería entregar la copia impresa de mi trabajo de seminario, pero esto está más del lado de las hipótesis que de las verdades, ya que hoy, cuando iba por la página 30, mi querida HP decidió que no había más tinta negra. Sí! ya sé! cómo no voy a prever que eso podía suceder, y bueno, es que soy una cabeza hueca de aquellas, que lo único que pensó fue en tener dos cartuchos de color, por las dudas, si total, páginas en negro serán sólo un 80% del trabajo, nada!
En fin... en eso estoy, esperando cual Penélope en el andén a ver si en el próximo tren, llega mi tan preciado HP 92 de tinta negra...
En fin... en eso estoy, esperando cual Penélope en el andén a ver si en el próximo tren, llega mi tan preciado HP 92 de tinta negra...
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Buscando la luz al final del camino...
Siempre me gustaron este tipo de paisajes, y la gente que me conoce lo sabe muy bien pues me han visto detenerme a contemplarlos en lo hermoso de su simetría, sus luces y sus sombras...
En este momento traigo esta imagen a escena porque representa mucho de lo que siento: que estoy llegando al final del camino, pero que allá afuera hay un mundo lleno de nuevas experiencias esperando por mí.
El próximo 1º de diciembre haré entrega (Dios mediante) de mi trabajo de seminario y algunos días después habré obtenido el título de Licenciada en Economía, por el que luché días y noches, inviernos y veranos, desde hace casi 6 años. Todo el que alguna vez pasó por esto sabrá entenderme y quien no, tal vez se lo imagine. Ya no habrá más complicidades, consultas, pasillos, escaleras, mates, cuadernos... todo habrá quedado en los recuerdos, habrá que empezar a hacer uso de lo aprendido (y de lo aprehendido)...
La foto pertenece a Stella Maris Montes y fue tomada en las inmediaciones de los Herrenhäuser Gärten (Jardines de las Casas de los Señores), en Hannover, Alemania.
miércoles, 15 de octubre de 2008
Te estamos esperando!
No te dejes vencer, por vos, por nosotros y por ese alguien que en algún lugar del mundo está esperándote, ansioso de descubrir todo lo que tenés para dar. Adelante! Te estamos esperando!
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Pérdidas

Las pérdidas están entre las situaciones más injustas de la vida y ocurren más frecuentemente de lo que uno pueda recordar. Estamos constantemente perdiendo cosas, algunas más valiosas que otras; momentos, algunos irrecuperables; sensaciones de distinta profundidad...
Aunque también hay algúnas pérdidas que pueden ser positivamente valoradas, sino en el momento en que ocurren, pues sí con el paso del tiempo...
Hay pérdidas más traumáticas que otras, claro. Cuando lo que se pierde es algo que estuvo siempre con nosotros solemos pensar en que no vamos a poder seguir viviendo sin ello, y de hecho, nuestra vida cambia, ya no somos los mismos, pero en los más afortunados de los casos, podemos sobrellevar el sufrimiento originado por dicha ausencia. En cambio, cuando perdemos algo que había llegado a nuestras vidas en un momento particular, a lo que tal vez nos habíamos acostumbrado y que probablemente nos había dado muchas satisfacciones, la sensación de vacío no es tan persistente y la recuperación suele ser mucho más rápida.
El problema surge cuando de la fusión de estas situaciones surgen situaciones confusas y profundamente dolorosas como cuando creemos haber perdido algo que en realidad nunca tuvimos o cuando lo que perdimos, aunque fuera transitorio, habíamos llegado a sentirlo parte fundamental de nuestras vidas...
martes, 9 de septiembre de 2008
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